sábado, 6 de abril de 2019

IMPALA DE CARA NEGRA / BLACK-FACED IMPALA (Aepyceros petersi)

   Zoo de Barcelona, Barcelona, 04/2019


   Zoo de Barcelona, Barcelona, 07/2017

BOCAGE, 1879

   El impala de cara negra (Aepyceros petersi) es un antílope esbelto y ágil que habita en las sabanas arboladas y las regiones arbustivas de buena parte de África oriental y del sur. Su pelaje es de color leonado, con la parte ventral y las nalgas blancas, y la cola de color blanco y con una línea negra que la atraviesa longitudinalmente. Esta cola le sirve de señal de comunicación, puesto que cuando un ejemplar detecta un peligro la mueve nerviosamente de un lado a otro y advierte a los otros miembros de la manada.
 Extremadamente ágil, cuando huye de los depredadores (leopardos, licaones, guepardos, hienas y leones) lo hace corriendo y dando saltos de hasta 9 m de longitud y 3 m de altura.
   Se alimenta de hierba, semillas, yemas y, sobre todos, de hojas de acacias y de distintos tipos de arbustos, y es una especie gregaria que forma dos tipos de agrupaciones: manadas de hembras, jóvenes y crías dirigidas por una hembra experimentada y manadas formadas exclusivamente por machos adultos y subadultos.


   Jardim Zoologico de Lisboa, Lisboa, Portugal


   Zoo de Barcelona, Barcelona, 04/2011

   Durante la época de reproducción, cada macho se separa de los otros y defiende un territorio propio, de entre 10 y 60 hectáreas, que ocupa año tras año mientras no es vencido por ningún otro contrincante. Los grupos de hembras se desplazan de un territorio al otro, y los machos intentan retenerlas en el interior del suyo el tiempo suficiente como para poderlas cubrir, a la vez que luchan y expulsan a cualquier otro macho que aparezca. 
   En las luchas utilizan los largos cuernos espiralados de hasta 92 cm de longitud y en forma de lira que los distingue de las hembras.
   De las dos especies de impala que existen, el impala de cara negra es la única que se encuentra en grave peligro de extinción. Se caracteriza por tener unas franjas negras longitudinales en la cara, que le dan el nombre, y que vive tan solo en el sur de Angola y el norte de Namibia.
   De hecho, no quedan más de 2.500-3.000 ejemplares en libertad, la mayor parte de los cuales se encuentran en el interior de los parques nacionales de Iona (Angola) y Etosha (Namibia). 
   En cautividad tampoco es una especie numerosa, ya que hasta el momento tan solo han vivido ejemplares de esta subespecie en cuatro zoológicos del mundo: San Diego (EE.UU.), Pretoria (República de Sudáfrica), Lisboa (Portugal) y Barcelona.


   Zoo de Barcelona, Barcelona, 08/2011


   Jardim Zoologico de Lisboa, Lisboa, Portugal


   Zoo de Barcelona, Barcelona, 07/2017

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