miércoles, 13 de diciembre de 2017

ELEFANTE AFRICANO / AFRICAN ELEPHANT (Loxodonta africana)


   (L. a. africana)
    Zoo de Duisburg, Alemania, 09/2011

   (L. a. africana)
   Bioparc Valencia

   Zoo de Varsovia, Polonia, 08/2020

BLUMENBACH, 1797

   El elefante africano (Loxodonta africana), que llega a los 4 m de altura y puede sobrepasar los 6.000 kg de peso en el caso de los machos, es el mayor de los mamíferos terrestres. Su característica principal es la posesión de una larga trompa musculosa, formada por la fusión de la nariz y el labio superior, que tiene función olfativa, táctil y prensil. Los incisivos superiores se prolongan extraordinariamente constituyendo las típicas defensas, erróneamente denominadas colmillos, mucho más desarrolladas en el caso de los machos. En algunos ejemplares llegan a medir más de 3 m de longitud y pesar más de 100 kg.
   El elefante africano se diferencia de la otra especie de elefante que existe, el asiático, en la forma de la espalda, que es cóncava, en el tamaño de las orejas, más grandes que el resto de la cabeza, y en los dos lóbulos en los que acaba el extremo de la trompa. Otra diferencia entre las dos especies es que los colmillos de la mayoría de hembras de elefante asiático no son visibles más allá de los labios.

   Zoo de Barcelona, Barcelona 06/2021

   (L. a. africana)
   Bioparc Valencia

   Pairi Daiza, Brugelette, Bélgica

   Además, los elefantes africanos de selva y los asiáticos suelen tener cinco dedos en las patas delanteras y cuatro en las posteriores, mientras que el elefante africano de sabana suele tener sólo cuatro dedos en las patas anteriores y tres en las posteriores. Son animales muy móviles, que se desplazan normalmente a unos 4-6 km / h, aunque pueden mantener el doble de esa velocidad durante horas si es necesario. Sin embargo, cuando huyen o cargan contra un enemigo pueden alcanzar más de 40 km / h.
   Organizados en grupos de 20 a 50 individuos, bajo la dirección de una hembra adulta, se les encuentra tanto en las sabanas de casi toda África, al sur del Sahara, pudiéndose adaptar incluso a condiciones muy áridas, como son las regiones subdesérticas del Namib. Los machos viejos suelen ser solitarios, y sólo se aproximan a los grupos matriarcales durante la época de reproducción.
   Según el hábitat que ocupan, se distinguen dos subespecies: una más pequeña, de menor peso y con los colmillos más rectos y cortos que vive en la selva, y otra de mayor tamaño que vive en la sabana. Su alimentación es herbívora, pero los elefantes africanos no sólo comen hierba, sino también hojas, frutos y corteza de los árboles. La gestación dura unos 22 meses y normalmente nace una sola cría, de un metro de altura y unos 100 kg de peso, que es vigilada y cuidada por todos los miembros del grupo. Los pequeños maman durante más de dos años y llegan a la pubertad alrededor de los 12 años, momento en que pueden separarse del grupo original. Normalmente viven entre 60 y 70 años.
   Las matanzas incontroladas de elefantes a causa del comercio de marfil han provocado que en la actualidad se encuentren en grave peligro de extinción, a pesar de estar protegidos por el Convenio de Washington (CITES) y estar totalmente prohibido el tráfico del marfil.

   (L. a. africana)
   Zoo de Duisburg, Alemania, 09/2011

   (L. a. africana)
   Reserva Africana de Sigean


   (L. a. africana)
   Zoo de Lisboa

   (L. a. knochenhaueri)
   Poznan (Nowe Zoo)

No hay comentarios:

Publicar un comentario