martes, 1 de febrero de 2011

TERO COMÚN (Vanellus chilensis)


   Menagerie du Jardin des Plantes

   Timmendorfer Vogelpark Niendorf, Alemania

   El tero común (Vanellus chilensis) es un ave nativa de América del Sur, muy común en muchas zonas de Bolivia, Colombia, Brasil, Paraguay, Perú, Chile y en las llanuras de Argentin y Uruguay, siendo en éste último el símbolo de la selección nacional de rugby.
   Aunque habita en descampados e incluso en ámbitos urbanos, su presencia es más usual en las cercanías de lagunas y cañadas.
   Su aspecto general es el de un ave pequeña, de colores poco llamativos pero muy elegante y estilizada, coronado por un pequeño y fino copete.
   Es una pequeña zancuda de 30 a 35 cm de largo. Su plumaje mezcla negro, gris y pardo con la parte inferior del cuerpo de color blanco. También presenta algunas pequeñas tonalidades violáceas en la zona del ala. Su cabeza es de color gris con rebordes blancos cerca del ojo y el pico. El pico es corto y de color rojo, salvo la punta que es negra y los ojos son de color rojo intenso y de forma redondeada.
   Las patas del tero son largas, finas y de color rojo con tres dedos hacia adelante y uno muy corto hacia atrás. Aunque en días de mucho calor o cuando se encuentra atemorizado repliega completamente sus patas, lo más habitual es verlo descansando apoyándose en una de ellas, mientras que la otra queda pegada al cuerpo. Tienen un andar curioso, ya que realizan como unas agachadas en el cuello, que semejan un tic nervioso y realizan viajes cortos, pero no suelen abandonar su sitio original.
   Como herramienta de combate tiene debajo de sus alas unas pequeñas prolongaciones óseas de color rojo, llamadas espolones, que usa en los vuelos rasantes que realiza para amedrentar a sus enemigos o cuando combate contra aves rapaces.
   Se alimentan de insectos pequeños, aunque también comen carne cruda. Es un aliado del hombre en el control de plagas agrícolas y es muy común que los mantengan como animal de compañía. Además su cuidado es muy sencillo, ya que pasan la mayor parte del tiempo buscando insectos entre las hierbas de lo patios y jardines, mientras que la carne es como un complemento que les dan sus cuidadores. Para cazar hacen una pequeña carrera de dos o tres pasos, se detienen y lanzan un picotazo hacia adelante. Otra técnica que utilizan es revolver la tierra con sus patas para poder sentir las lombrices debajo de ella, las que luego extrae con el pico.

   Faunia

   Por lo general se agrupan en bandadas, y son muy cuidadosos de sus pichones. Hacen sus nidos en el campo abierto, razón por la cual son muy sensibles ante cualquier ruido o movimiento extraño. Al alarmarse emiten un grito característico, estridente y repetido. Es muy astuto para con el cuidado de su nido, pues ante la presencia de un intruso teatraliza la situación echándose como si estuviera empollando, pero en otro lado, para que el visitante se dirija hacia él. En algunas ocasiones hace vuelos cortos alejándose de su nido con la apariencia de no poder volar bien, como si estuviera herido, repitiéndolo varias veces cada vez más lejos hasta que pase el peligro. Muchas veces hace vuelos rasantes sobre el intruso, incluso rozándolo con sus espolones expuestos. En el caso de aves de rapiña o felinos (incluidos los gatos domésticos) se trenza en peleas con ellos, tras las cuales suele alejarlos.
   Algunas veces ocurren peleas entre machos por la atracción de la hembra, para las cuales utilizan el pico y no los espolones. En el vuelo de atracción revolotean a la hembra con la cabeza lo más erguida posible y la cola hacia abajo. es un pequeño hoyo en el descampado apenas delimitado por ramitas y hierbas, y son muy difíciles de notar. Ponen sus huevos a finales del invierno, y la misma pareja puede poner varias veces durante el año. Los huevos se incuban durante 26 días.

   Zoo de Praga, Praga, República Checa

   Zoo Santo Inacio, Avintes, Portugal

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